Prepararse para las auditorias virtuales, el nuevo reto del auditor
Por: Marco Roca, socio de Auditoría y Assurance Deloitte Perú
La crisis actual está afectando la operación de las compañías de nuestro país a diferentes niveles y responsabilidades, y el proceso de auditoría no está exento.
La planificación, etapa más importante, deberá ahora iniciar con una sesión virtual vía videoconferencia, donde la discusión se centre en el alcance, la programación del trabajo y el enfoque de la auditoría virtual a los participantes, explicando las similitudes y diferencias entre ambas modalidades (presencial y virtual).
Entre los nuevos retos del auditor estará establecer líneas claras de comunicación para coordinar entrevistas remotas con los trabajadores, videoconferencias para presentar el avance del trabajo y, sobre todo, cómo se compartirá la información, considerando el interés de las compañías por resguardar su información. Para ello, el auditor deberá ofrecer herramientas tecnológicas que garanticen la seguridad de la información de los clientes.
El flujo de documentos es otro reto importante. El auditor deberá comprender el nivel de documentación electrónica disponible o el proceso de digitalización para la realización de los procedimientos de auditoría, que se focalizarán en la revisión analítica de datos con la finalidad de aumentar la cobertura de la prueba y concentrarse en los valores atípicos, garantía de resultados más ágiles y de valor.
Sin embargo, en esta situación sin precedentes, con altos niveles de incertidumbre, es probable que exista la posibilidad de que la Gerencia sobrepase los controles con la finalidad de mejorar los resultados financieros, que los trabajadores tengan incentivos de cometer fraude apropiándose indebidamente de activos debido a las reducciones de personal o, si los trabajadores sufren de estrés financiero personal significativo. Asimismo, que durante el proceso de auditoría remota se presente la oportunidad de entregar documentación adulterada u omitir información requerida.
Igualmente, durante el cierre de la auditoría, el auditor debe asegurarse de haber recolectado toda la evidencia suficiente para formarse una opinión sobre los estados financieros teniendo siempre presente el escepticismo profesional, comunicando cualquier hallazgo oportunamente a la Gerencia.
Así, la situación actual nos brinda la oportunidad de reimaginar la auditoría, buscando nuevas alternativas para interactuar con las compañías y sus trabajadores, utilizando herramientas para documentar los procedimientos de auditoría, entregando una propuesta de valor para un escenario virtual y ayudando a los clientes a preparar una nueva estrategia de auditoría para el futuro.