Aliados en el desarrollo de la minería
Las proyecciones de recuperación y crecimiento de la minería en el Perú son muy alentadoras, a pesar del impacto causado en este y otros sectores estratégicos de nuestra economía por la pandemia del coronavirus. Acabamos de estrenar el último trimestre del año con cifras esperanzadoras: según el reporte de inflación de septiembre del Banco Central de Reserva, el PBI minero-metálico crecerá en 2021 un 14.4 %, y tenemos en este momento una cartera de proyectos en construcción por valor superior a los 8 300 millones de dólares, según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), que considera en este monto la Ampliación de Toromocho, en Junín; Mina Justa, en Ica; Quellaveco, en Moquegua; y Ampliación Santa María, en La Libertad.
Si a eso se le suma otro paquete de proyectos que empezarían a desarrollarse entre 2021 y 2022, el Minem calcula que está en juego una inversión de 17 821 millones de dólares. El contexto no puede ser más prometedor para la economía peruana, y presenta enormes retos para las compañías a cargo de esas operaciones, pero no solo para ellas.
Este tiempo de obligado confinamiento social y empresarial nos ha servido a todos los actores de este complejo engranaje para imaginar el nuevo escenario de la pospandemia, cómo va a ser un futuro que ya está aquí y por dónde va a transitar la gran minería en su nueva normalidad.
Estoy convencido de que nuestra responsabilidad como empresas proveedoras es reforzar ese rol de aliadas imprescindibles de las compañías mineras, ofreciendo no solo los mejores productos y servicios del mercado, sino innovando e ideando para ellas soluciones que les permitan un desarrollo eficiente y responsable de todos los procesos, como puede ser la gestión integral de los fluidos, por hablar de nuestro ámbito de experiencia.
¿Qué nos toca, por tanto, a las empresas como Hidráulica y otras muchas del sector? Por su puesto que seguir creciendo y ampliando mercado en una coyuntura muy compleja, y esos grandes proyectos son una excelente oportunidad. Pero son necesarias, además, empresas con vocación de servicio que contribuyan al crecimiento y desarrollo de sus aliados desde la gestión responsable de las operaciones y la mayor eficiencia en los costos; compañías, en definitiva, con capacidad para innovar desde un propósito común, el de seguir haciendo de la minería un motor de progreso para nuestro país.
Franco Guazzotti
Gerente general de Hidráulica