Minería en Perú 2024: Oportunidades y Datos
La minería en Perú es un pilar económico crucial, con una cartera de inversiones que incluye 51 proyectos que suman US$54,556 millones. En 2024 se prevé que se ejecuten siete proyectos que representan el 5.5% de la cartera de inversiones global, alcanzando un total de US$3,011 millones. Este potencial de inversión resalta la importancia del sector en la economía del país.
El Ministerio de Energía y Minas destacó que Perú posee una parte importante de las reservas mundiales de cobre. El sector minero presenta oportunidades significativas, debido a que Perú tiene, entre otros, 31 proyectos de cobre en su cartera, con una inversión potencial de US$39,795 millones. Proyectos destacados como La Granja y Michiquillay subrayan el potencial del país para convertirse en líder en la producción de cobre mundial, un mineral esencial para la transición hacia energías limpias.
El portafolio de proyectos de exploración minera incluye varias iniciativas que abarcan minerales clave, entre ellos el cobre, oro, zinc, plata, litio, hierro, antimonio, níquel y plomo. Este enfoque en la exploración, destinado al descubrimiento de nuevos yacimientos, resalta el potencial de Perú como país proactivo en la identificación de nuevos recursos, por encima del promedio mundial.
La producción de minerales como oro, plata, estaño, plomo, hierro y molibdeno durante el primer semestre del año ha mostrado un crecimiento significativo en comparación con el año anterior, lo que evidencia el dinamismo del sector.
A julio de 2024 se reportó que diversos departamentos del país recibieron importantes ingresos por la actividad minera, incluyendo el Canon Minero y Regalías Mineras. Estas transferencias son fundamentales para el desarrollo regional y local.
Considerando el marco regulatorio en Perú, es esencial desde un inicio el cumplimiento oportuno de la regulación a nivel de permisología, garantizando una actividad minera responsable.
El proceso de formalización minera integral, mediante el REINFO (Registro Integral de Formalización Minera), resulta de vital importancia, toda vez que busca regularizar a mineros informales y artesanales. Este procedimiento les permite acceder a beneficios como seguridad jurídica y financiamiento, además de ser una muestra de la legalidad en nuestro país de cara al mundo. La formalización es fundamental no solo para mejorar las condiciones de estos mineros, sino también para contribuir a un entorno más sostenible.
Es muy importante la interacción entre los titulares de las concesiones mineras y los propietarios de las tierras. La experiencia legal y empresarial demuestra que una relación basada en el respeto, empatía y confianza con los propietarios de las tierras permite a la empresa titular de una concesión lograr una negociación correcta, tras haber analizado los posibles efectos del proyecto minero en la comunidad y el medio ambiente, para finalmente poder acceder al terreno superficial.
Un proceso de Consulta Previa más dinámico y la labor preventiva del Estado para evitar la conflictividad minera es y debe ser tema de trascendencia en la agenda gubernamental.
El Estado está trabajando en la simplificación regulatoria para reducir los plazos de obtención de permisos, lo que es esencial para estimular una mayor inversión, así como promover la minería sostenible. Además, se espera el próximo desarrollo de proyectos como Zafranal y Pampa de Pongo, lo que implicará una inversión significativa.
En conclusión, la minería en Perú, con enfoque en la transparencia, el respeto y la comunicación, avanzará hacia un modelo minero de clase mundial que no solo genere riqueza, sino que también promueva un desarrollo sostenible para todos los actores involucrados