Plantas desaladoras: Una nueva tecnología y solución eficaz
para la industria minera
La industria minera de la gran minería, especialmente del norte de Chile como del sur del Perú, está sufriendo severamente las consecuencias de un prolongado periodo de sequía, al punto de que algunos grandes proyectos en producción se han visto en la necesidad de reducir su producción. Frente a este desafío, la nueva tecnología de las Plantas Desaladoras se aprecia como una solución eficaz, aun cuando ellas implican cuantiosas inversiones tanto por la instalación de la Planta Desaladora misma, como del acueducto necesario de construir para llevar el agua desalada hasta la boca del reservorio en la Planta de Concentrado, en las cercanías de la mina misma, y la disponibilidad de la energía necesaria para la impulsión aguas arriba hasta dicho destino final.
Son variados los modelos de negocios con que se puede organizar la instalación de la Planta Desaladora, desde un modelo de integración total, en que la empresa minera propietaria del proyecto minero es la propietaria de la planta y del acueducto, como de todos los permisos medioambientales, mineros y de otro carácter necesarios, como por el contrario, el plantearse la empresa minera como una simple compradora de agua desalada a recepcionarse en la otra punta en su reservorio, para lo cual genere con el empresario desalador un contrato de compraventa de agua desalada en modelo take or pay o similar, dejando de este modo a otro empresario el que obtenga todos los permisos medioambientales y de otro carácter para construir de su cuenta y cargo la Planta Desaladora y el acueducto. Podrán existir también figuras intermedias (muchas veces necesarias para facilitar la constitución de las servidumbres sobre los terrenos superficiales en la ruta del acueducto y para la obtención de los permisos), por la que la empresa minera construye de su cuenta y cargo el acueducto y el desalador le vende el agua desalada, ya sea puesta en su planta o agregando la conducción y sus costos hasta el reservorio. Es también usual que además el contrato entre las partes incluya alguna cláusula de transferencia final del dominio de la planta a la empresa minera, bajo formas de contratación BOT o similares, de tal forma que al final la empresa minera se hace dueña de todo, y queda totalmente integrada.